lunes, 5 de abril de 2010

CGR denunció a la Dinac por un millonario faltante

Tras un examen especial realizado a la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), la Contraloría General de la República (CGR) presentó ante el Ministerio Público cuatro denuncias penales por hechos punibles contra la propiedad del Estado.

Según un informe de prensa del ente superior de control, se constató el faltante de bienes muebles y equipos informáticos por más de G. 3.000 millones, en un examen especial realizado a los bienes patrimoniales de dicha entidad (Res. CGR Nº 1632/06), es decir, durante el gobierno de Nicanor Duarte Frutos.

De acuerdo con el informe, en la primera denuncia, la CGR denunció la falta de ubicación de bienes, según inventario, por G. 2.649 millones.

INVENTARIO. Los bienes muebles inventariados, cuya ubicación no pudo ser determinada, son: tres equipos para terminal AFTN conversor (por valor de G. 11.294.500 cada uno, adquiridos el 6 de junio de 2002); UPS senior de 3KVA - 220V (por valor de G. 15.194.000, adquirido el 9 de octubre de 1998); mesa supervisor marca Philips (por G. 800 millones, comprada el 31 de marzo de 1990); mesa de control de procesador (PCD) (por G. 800 millones, adquirido el 31 de marzo de 1990) y Conjunto de Raek Miscela Neus (por valor de G. 1.000 millones).

Otra denuncia reporta que el equipo auditor constató la inexistencia de bienes en la Dinac valuados en G. 20.563.840, correspondientes a dos maquinarias Dolly con ruedas para traslado de contenedores.

Los responsables del Departamento del Servicio de Asistencia a Tierra (SAT), de la Dinac, manifestaron a los auditores de la CGR que las mismas se encontraban en el Taller Planás hacía más de tres años, aproximadamente. Cuando el equipo auditor solicitó la documentación que acredite que las maquinarias salieron de la institución, los encargados de dicha dependencia mencionaron que no contaban con la misma.

VERIFICACIÓN. En la verificación in situ realizada por la CGR en conjunto con los funcionarios de la Dinac, se pudo constatar que el Taller Planás ya no funcionaba en la dirección que los funcionarios indicaron, no pudiéndose determinar el paradero de las dos Dolly.

En una verificación por muestreo de los bienes adquiridos en los años 2005 y 2006 por la Dinac, el equipo auditor constató la inexistencia de varios bienes muebles, cuyo valor según inventario asciende a G. 610.406.395.

El entonces jefe de patrimonio, José A. Báez Roa, manifestó, según acta labrada en fecha 26 de junio de 2007, desconocer la ubicación exacta de dichos bienes.

Tampoco los responsables de la mencionada entidad del Estado han podido determinar el paradero de los bienes muebles considerados fal-tantes.

Con los datos proveídos por la Contraloría, la Fiscalía se encargará de determinar quiénes son los responsables del faltante de estos bienes.

EN EL GOBIERNO DE NICANOR

El examen especial realizado por la Contraloría General de la República (CGR) corresponde a una verificación por muestreo de los bienes adquiridos en los años 2005 y 2006 por parte de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac). Es decir, los equipos fueron adquiridos durante el gobierno de Nicanor Duarte Frutos.

El informe de prensa del ente contralor refiere que otras de las denuncias presentadas contra la institución de la Dinac corresponde a la suma de G. 76.612.048, valor que afecta a 13 equipos informáticos adquiridos por licitación pública.

El material agrega que los mismos fueron violentados y diversos componentes fueron extraídos de los ordenadores, según informaron el jefe de Patrimonio y Gerente Informático de la Dinac, al momento de la verificación in situ, por parte de los auditores de la CGR.

En la investigación se menciona, además, que otros tres equipos informáticos se encontraban también sin algunas de sus piezas, los cuales fueron entregados en perfecto estado y funcionamiento al momento de su adquisición.

La Contraloría General de la República (CGR) presentó ante la Fiscalía una denuncia en contra de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) por el faltante de bienes muebles y equipos informáticos por G. 3.000 millones.

domingo, 4 de abril de 2010

Así trabajan los espantapájaros del aeropuerto

ENCARGADOS DE SEGURIDAD DEL SILVIO PETTIROSSI USAN PETARDO Y ESCOPETA PARA ESPANTAR ANIMALES
Desechos de mataderías clandestinas atraen a las aves hacia el aeropuerto.
Los perros descuidados por sus respectivos dueños también aumentan el riesgo durante el aterrizaje y despegue diario de las aeronaves.
Las mataderías de animales clandestinas es uno de los factores que genera atracción de los cuervos y caranchos (águila paraguayo) y aumentan de esta forma el riesgo en los aterrizajes y despegues de aeronaves de pequeño y gran porte en el aeropuerto Silvio Pettirossi, concluyeron los responsables del departamento de Control de Medio Ambiente de la terminal aérea. También les preocupa los animales domésticos sueltos, de los vecinos de Luque y Mariano Roque Alonso, que fácilmente ingresa a la principal estación aérea del país. Actualmente 16 vuelos de porte pesado y unos de 50 de pequeñas aeronaves forman parte del tráfico aéreo en la capital.
Días después de que un Airbus 320 de la empresa Transporte Aéreo del Mercosur (TAM), con matrícula PZ – 710, tuviera que abortar un despegue tras colisionar un ave contra una de las turbinas, La Nación verificó in situ el control rutinario que realizan los funcionarios del aeropuerto 10 minutos antes de cada despegue y aterrizaje de aeronaves.
El recorrido se realizó en una camioneta equipada con herramientas de suma utilidad como pirotecnia, rifle con balas de fogueo y binoculares, pero sobre todo con la pericia de las personas que tienen que enfrentar la increíble astucia de las aves a fin de garantizar a diario la seguridad de cientos de pasajeros aéreos.
José René Villalba, jefe de Prensa del aeropuerto acompañó a periodistas de este medio junto al ingeniero Carlos Chena, jefe del departamento de Control de Medio Ambiente y al gerente de Operaciones César Benítez. Tras recibir la autorización por radio de la torre de control, la misión paciente pero vital de espantar aves tuvo su inicio.
Luego de algunos minutos por el taxi-way (zona del carreteo de las aeronaves) los encargados de control visualizaron algunas aves y procedieron a espantarlas primero con elementos pirotécnicos (petardo 3x3) y minutos después, con balas de fogueo. En esa oportunidad, ya en la pista principal una perdiz redireccionó el vuelo tras “entender el mensaje” de los disparos de escopeta.
“Existen mataderías, por ejemplo pollerías que vienen a tirar sus desechos en el arroyo Itay y eso es atractivo para las aves. También tenemos problema con la presencia de perros sueltos en la pista principal”, sostuvo el ingeniero Chena.
El responsable del control de riesgo aviario sostuvo que existe un manual de procedimiento para combatir la proliferación de aves, que como principal causa tiene las basuras de áreas circunvecinas. “La suciedad es el principal atractivo que tienen las aves”, aseguró.
En el departamento de control de Medio Ambiente trabajan a pulmón para evitar situaciones de peligro. “Somos concientes que podemos mitigar el peligro pero no eliminarlo; pues, existen los imponderables”, precisó el ingeniero Chena.
Habló finalmente del riesgo que representan los perros de los vecinos de la pista principal cuando están en celos, pues en un descuido aparecen por la pista cuando encuentran algún lugar por donde deslizarse en el alambrado.
El último percance en el aeropuerto, fue el martes 29 de marzo pasado, a las 7:23, cuando la turbina derecha del Airbus, se tragó un carancho, y produjo una gran explosión, y esto a su vez, susto en los 143 pasajeros, que partían hacia San Pablo Brasil. Los encargados de la seguridad de la estación, aseguraron que el avión igualmente podía llegar a destino, que no se estaba ante una eventual tragedia si tomaba vuelo.